Licenciada en Psicología
Porque a veces lo que más necesitás
es un lugar donde estar,
sin tener que luchar contra lo que sentís.
Soy psicóloga y trabajo en Maldonado. Acompaño a personas que sienten que algo no está funcionando bien, o que simplemente quieren entenderse un poco mejor. No hace falta estar en crisis para pedir ayuda.
Me formé en terapia cognitivo conductual y enfoques contextuales. Son formas de trabajar con mucho respaldo científico, pero que en la práctica se sienten concretas y aplicables al día a día. No es magia, ni solo hablar. Es trabajar juntos, con herramientas reales.
Creo que la terapia tiene que sentirse como un espacio tuyo. Cálido, sin apuro, sin juicios. Donde podés decir lo que realmente pensás.
No trabajo de la misma manera con todas las personas, pero sí desde los mismos enfoques. Los dos tienen mucha investigación detrás y, sobre todo, funcionan.
Terapia Cognitivo Conductual
Trabajamos con la conexión entre lo que pensás, lo que sentís y lo que hacés. Muchas veces ciertos patrones de pensamiento nos generan malestar sin que nos demos cuenta. Juntos los identificamos y los empezamos a cambiar, de forma gradual y sin presión.
Terapia Contextual (ACT)
No siempre podemos eliminar el dolor o la ansiedad, y eso está bien. La ACT trabaja con herramientas como la aceptación, la defusión cognitiva (aprender a ver los pensamientos como pensamientos, no como verdades), el mindfulness y la conexión con tus valores. El objetivo no es sentirte bien todo el tiempo, sino poder moverte hacia lo que te importa, aunque el malestar esté presente.
O porque querés entenderte mejor. O porque ya estás bien, pero sentís que podrías estar mejor. Todo eso es válido para empezar un proceso.
Presencial
En mi consultorio en Maldonado. Un espacio tranquilo y confidencial para encontrarnos en persona.
Online
Por videollamada, desde donde estés. Con la misma calidad y el mismo cuidado que en persona.
No hace falta estar en crisis. Si algo te pesa, si sentís que ciertos patrones se repiten, si te cuesta disfrutar o simplemente querés entenderte mejor, eso ya es motivo suficiente. No tenés que esperar a estar "muy mal" para pedir ayuda.
Es una charla tranquila donde me contás lo que está pasando, sin apuro. No hay respuestas correctas ni incorrectas. Yo escucho, pregunto lo que necesito entender, y juntos vemos si tiene sentido arrancar un proceso. Sin presión de ninguna de las dos partes.
Las sesiones duran 50 minutos. Al principio nos vemos una vez por semana, que es lo que suele funcionar mejor para que el proceso tenga ritmo. Con el tiempo, y según cómo vaya, podemos ir espaciándolo.
Sí, completamente. Todo lo que hablamos en sesión queda entre nosotras. El secreto profesional es un pilar de la práctica psicológica y lo respeto al pie de la letra. Podés hablar con libertad.
El psiquiatra es médico y puede recetar medicación. El psicólogo trabaja desde la palabra, las emociones y las herramientas terapéuticas. En muchos casos trabajamos de forma complementaria, y si en algún momento veo que sería útil una consulta psiquiátrica, te lo voy a decir con toda la honestidad.
El primer mensaje siempre es el más difícil. Podés escribirme por WhatsApp o por mail, contarme un poco lo que está pasando, y desde ahí vemos juntos cómo seguir.
✦ La primera consulta es sin compromiso